La Rioja, Lunes 23 de Octubre de 2017

La Rioja

Calles

Seleccione una letra del Alfabeto

Vicente Almandos Almonacid

Descripción:

Clasificación:
Sentido:
Límites:
Barrio:
Legislación:

Reseña:

Vicente Almandos Almonacid, llamado también El Cóndor Riojano, nació el 25 de diciembre de 1882 (algunos historiadores dicen que en 1883) en San Miguel de Anguinán,La Rioja. Llegó a cursar estudios en la Escuela Naval Militar, de donde renuncia al producirse un incidente con un superior que tuvo actitudes hirientes con su dignidad.
Ingresa a la facultad de ingeniería, y luego efectúa trabajos de agrimensura para el gobierno de la provincia de Buenos Aires y para el FFCC Sud, que luego lo envía a Francia para planificar un sistema de obras sanitarias. Allí sigue estudios de pilotaje en la escuela Farman, y en octubre de 1913 recibe su brevet o carnet de piloto del Aéroclub de Francia.

Primera Guerra Mundial
En agosto de 1914, cuando Francia entra en La Gran Guerra, Almonacid se enrola en la Legión Extranjera Francesa como soldado de segunda clase. Dos meses más tarde, se incorpora a la aviación. En 1915 es destacado a una escuadrilla de combate, donde luego asciende a cabo por su victoria ante varios monoplanos "Taube" alemanes.Gracias a su coraje bajo el fuego gana el grado de sargento.
Almonacid preguntó al jefe de escuadrilla si había considerado vuelos nocturnos, éste dejó translucir una actitud curiosa, ya que pensaba que este hombre podría estar loco. Cuál seria la sorpresa del oficial francés al escuchar el zumbido característico de un avión algunas noches después. La hazaña le valió cuatro días de arresto. Luego su jefe le advierte "no reincidir, pues de lo contrario sería destinado a la primera línea de la infantería". Almonacid cumplió con el castigo, pero volvió a las andadas. Comento en sus escritos lo siguiente:
"Me parecía que se podía volar (de noche). ¿Y cómo no? Se distingue bastante en la red de caminos, de FFCC, el hilo plateado de los ríos. Claro que lo volveré a hacer, y si cumplen con la amenaza y me mandan a las trincheras, ¡qué importa! ¡Si de todo modos he venido aquí a pelear y nada de eso hago aquí!
Almonacid repite su vuelo nocturno, esta vez con plena carga de bombas, que descarga sobre posiciones alemanas. Al regresar, su comandante lo recibe con gran amabilidad, ordenándole que entrene y conduzca una escuadrilla especializada en vuelos nocturnos.
En 1916 organiza una escuadrilla que se hará célebre por sus hazañas, y que estará equipada con aviones Farman, Bréguet "Torpedo" y Sopwith "Camel". Inventa un mecanismo lanza-bombas para aviones que será adoptado por las naciones aliadas.
Sus horas en vuelos de combate superan el millar, y termina la guerra con el grado de capitán, su pecho cruzado por las más altas condecoraciones francesas, entre las cuales están la "Medaille Militaire" y "Croix de Guerre", Insignia de la Légion d'Honneur, e Insignia de la Ligue Aéronautique francesa.

Postguerra
En 1919, Almonacid regresa a la Argentina como miembro de una Misión Aeronáutica Francesa, y aunque una ley propone su incorporación al ejército argentino con el grado de capitán, por inexplicable razón no se cumple. En 1920 se dispone cruzar la Cordillera de los Andes de noche a través de su punto más elevado. Sus amigos gestionan la adquisición de un caza Spad XIII, con motor de 220 hp. La fábrica, al saber que Almonacid sería el destinatario lo envía sin cargo, agregando que "los aviones franceses no se venden para el capitán Almonacid, se le regalan". El 20 de marzo de 1920 parte de El Plumerillo a las 19:00h y completa con éxito el primer cruce nocturno de la Cordillera de los Andes. Al organizarse la filial argentina de "Lignes Aéropostales", Almonacid es nombrado Director Gerente, transformándose así en uno de los precursores de la aviación comercial en la Argentina. Alma inquieta, en 1925 inventa nuevos sistemas de navegación nocturna para aviones, armamentos y guías para bombarderos que son adoptados por la aviación militar francesa.

Guerra del Chaco
Al estallar la Guerra del Chaco, ofrece sus servicios como piloto al Paraguay. Un camarada paraguayo dijo:
La palabra "guerra" empezó a vibrar en todos los corazones, a ser pronunciada sin temor entre los paraguayos. La República Argentina llamó, con tal motivo a sus jefes y oficiales componentes de la misión (nota del autor: se refiere a la Misión Militar argentina contratada por el gobierno parguayo en Noviembre de 1931). En tal circunstancia, un argentino de fama legendaria ofreció sus servicios al pequeño país, que según las presunciones de todos los demas de América iba a ser pasto de la mayor capacidad bélica de su obstinado contendor. Vicente Almandos Almonacid, aviador de prestigio internacional adquirido en su gloriosa intervención a favor de los Aliados en la Primera Guerra Mundial, tuvo la virtud de despertar la confianza publica, la fe y el entusiasmo de los patriotas, además del odio enemigo, movido por el temor de su futura acción. Fue recibido como un verdadero Mesías en aquellos momentos angustiosos, decisivos e históricos de la vida nacional. Como nunca el pueblo esperanzado se desbordó en las calles al servicio de la nacionalidad amenazada, lo más caro de sus bienes. Las damas y niñas de todas las escalas derramaron flores a su paso triunfal por las calles de la ciudad, mientras que los varones batían sus manos encallecidas. Se decía que Almonacid no sólo traía la contribución de su valor, su técnica y su experiencia personal, sino que además habia conseguido con su actividad y prestigio, con poderosos simpatizantes por la causa paraguaya en una nación amiga, la contribución de cuarenta y dos aviones de guerra que tras él, llegarían a las playas de Asunción, para su empleo en el choque cruel al que habíamos sido convocados.
Su pobreza le obliga a vender sus pertenencias y condecoraciones para costearse el trayecto. En el Paraguay es designado Mayor y Director General de Aeronáutica, hasta entonces cargo inexistente. Publica un manual de aviación para operaciones en el Chaco, organiza la 1ra Escuadrilla de Caza y la 1ra Escuadrilla de Reconocimiento y Bombardeo con los Wibault 73 C.1 y Potez XXC existentes. Goza de popularidad entre la gran mayoría de sus camaradas, en particuar del teniente Leandro Aponte. Sin embargo nota en ciertos grupos una sorda "resistencia pasiva". Almonacid, en silencio, continúa con la misión asignada. Ambas escuadrillas toman parte en la gran batalla de Boquerón donde realizan vuelos de reconocimiento, bombardeo y reglaje del tiro de artillería pedido del comandante del I Cuerpo de Ejército, coronel José Félix Estigarribia.
La inferioridad del material aeronáutico empleado por el Paraguay, tanto en calidad como en número, en relación al equipo utilizado por el adversario era notoria, por lo que el coronel Estigarribia transcribió una directiva terminante de rehuir en lo posible todo encuentro con el enemigo en el aire. Al respecto, el Mayor Aponte en sus memorias de la guerra aérea en el Chaco dice:
"No hubiera sido prudente comprometer la suerte de nuestras escasas máquinas en combates aéreos, que cuando más hubieran proporcionado algunas glorias personales para los aviadores que consiguieran la victoria, y en ningún caso hubieran podido evitar la repetición de las incursiones aéreas del enemigo. La vida misma de la nación se hallaba en juego y no era posible anteponer pequeños intereses y satisfacciones personales como hubiera sido la conquista de algún triunfo para los pilotos o la de presentar batallas aeréas espectaculares para los otros combatientes"
Almonacid cumplió a rajatabla con esta directiva, muy a pesar suyo, pues en su interior consideraba que, si con medios inferiores se había logrado neutralizar a la aviación boliviana, en igualdad de medios ni sería desatinado pensar que se lograría el control de los aires. Pero no cabe olvidar que en aquella época Bolivia presentaba una de las mejores fuerzas aéreas de América.
Almonacid, en reporte elevado al Comando del Ejército Paraguayo, aconseja adoptar como nuevo avión de combate, el Curtiss Wright CW 14R, que ya utilizaban los bolivianos. Se estudia la adquisición de 12 unidades; en momentos que el embargo es declarado contra el Paraguay por la Liga de Naciones, temporalmente es rescindido.
La orden ya estaba por ser cursada, pero no hicieron caso a Almonacid y la orden de los aviones Curtis quedó en suspenso. En su lugar se tramita una orden por un número más reducido de aviones de caza Fiat CR.20 bis, que prueban ser no sólo peligrosos, sino totalmente inferiores a los "Osprey" recomendados.
Ofendido en su honor, sintiéndose desautorizado, Almonacid presenta su renuncia y a principios de abril de 1933 regresa a su patria. Una vez allí, publica un libro de poesías llamado "Estrofas".

Postguerra
En 1938 es designado cónsul argentino en Boulougne-Sur-Mer, cuyas oficinas defiende de tropas alemanas que intentaron profanarlas. Este sencillo y preclaro hijo de la patria argentina, cuyo mero nombre ocasionó una vez innumerables brindis entre los "boulevardiers" de París, compañero de aventuras de Roland Garros, de Jean Mermoz, de Antoine Saint-Exupéry, aquel hombre que cruzó los Andes en vuelo nocturno, que en endebles aviones desafió los vientos de la Patagonia bravía, fallece en la pobreza en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1953.

Homenaje
El aeropuerto nacional de La Rioja lleva su nombre. También se debe señalar que su nombre está escrito en el Arco del Triunfo de París. Recientemente se ha creado una plaza con un monolito y una placa conmemorativa llamada: Plaza Capitán Vicente Almandos Almonacid.

Barrios

Seleccione una letra del Alfabeto

Voy a tener suerte

Introduzca un Nombre

Localidades

Seleccione una Localidad del Listado

CallesdeLaRioja.com.ar | La Rioja | Argentina

Diseño y hosting: Luis Vilte